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domingo, 15 de noviembre de 2015

ESCOLIOSIS

En este blog tratamos normalmente lesiones que tienen que ver con la práctica deportiva. Sin embargo, hoy haremos una excepción para tratar algo que no es exactamente una lesión, pero que puede producirse por la mala práctica de algún deporte o por un golpe recibido en el mismo. Se trata de la escoliosis.

¿Qué es?

La escoliosis es una alteración de la estructura normal de la columna vertebral, en la que se produce una curvatura anómala de forma lateral de la misma. Esto quiere decir que si viéramos la columna vertebral desde atrás, no la veríamos recta (lo que sería normal) si no que habrá curvas de lado a lado. Recordamos que sí existen curvas de forma natural en la columna, pero son de delante atrás, es decir, las veríamos si mirásemos la columna vertebral desde un lado.

Estas curvas pueden  dejar la columna en forma de S o de C. Las causas que trataremos más adelante, en general se desconocen. 

Esta patología afecta a casi el 3% de la población teniendo más riesgo las mujeres que los hombres.

¿Cuáles son las causas de la escoliosis?

A día de hoy se desconoce el motivo de esta alteración y el tipo de población que la sufre tampoco es que ayude mucho a averiguarlo ya que la escoliosis le puede ocurrir a cualquier persona de cualquier edad que realice cualquier actividad o que no realice ninguna. Sabemos que las mujeres tienden más a sufrirla que los hombres pero tampoco es un dato demasiado importante.

A pesar de esto, es cierto que hay determinadas edades en las que hay una mayoría de casos de escoliosis. Normalmente la escoliosis suele ser de origen desconocido, lo que se conoce comoescoliosis idiopática. Esta tiende a aparecer en niños entre los 10 y 12 años, o adolescentes, es decir, cuando se está creciendo

Sin embargo, puede deberse también a un golpe o traumatismo intenso o a una mala posturacontinuada durante la realización de alguna actividad concreta que comprometa la estabilidad de la columna.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento dependerá de la curvatura de la columna, de la edad del paciente y de si está creciendo o no. En caso de que sea una curvatura leve, con realizar controles periódicos de la misma y estudiar su evolución es suficiente.

Si la curva es mayor y el niño aún está creciendo, podría plantearse la opción de utilizar corsé ortopédico para corregirla desde el exterior.

Por último, si la curvatura es severa y trae consigo complicaciones que afecten a la vida diaria del paciente, habrá que considerar una  intervención quirúrgica en la que se fusionarán una o más vértebras o se pondrá un implante que quedará permanentemente en el cuerpo del paciente.

CLAVES FISIOTERAPEUTICAS EN REHABILITACIÓN CARDÍACA

Como habíamos hablado en entradas anteriores (pincha aquí para acceder a la entrada), la rehabilitación cardíaca es un punto muy importante para la fisioterapia, ya que permite mejorar la calidad de vida de los pacientes que han sufrido esta patología mediante la prevención de posibles complicaciones. Las más comunes suelen ser las pulmonares, y serán en las que nos centremos.

Hablábamos de que los puntos que se les enseñaban a los pacientes para tener un postoperatorio más llevadero y sin complicaciones eran : respiración diafragmática, tos eficaz, espiración forzada, transferencias y ejercicios activos.

RESPIRACIÓN DIAFRAGMÁTICA
Para empezar, es importante la relajación del paciente, puede estar sentado o boca arriba en cama.
Debemos indicarle al paciente que coloque una mano sobre el tórax y otra sobre la barriga. Una vez las manos estén colocadas le pedimos que respire normal. 

Vemos mediante dibujos los distintos tipos de respiración
Tipos de respiración


El paciente notará como se mueven sus manos y, dependiendo de cada persona, estos movimientos serán de una forma o de otra. Por lo general, la gente suele utilizar más el tórax para respirar, por lo que su mano se elevará más en esta zona que en la barriga (abdomen).
El objetivo es fortalecer el diafragma.

¿Cómo se hace?
Inhalamos por las fosas nasales para que el aire se caliente, y se exhala por la boca.
Para ayudar al paciente se realiza respiración asistida en la que los fisioterapeutas ayudan el movimiento del diafragma. 

Es importante indicarle al paciente que se centre en que todo el aire vaya a la barriga, como si se quisiera tocar con la barriga el techo.
Al principio puede ser complicado, pero si se realiza varias veces al día, el paciente conseguirá realizar este tipo de respiración sin problema y ganará en calidad de vida.

ESPIRACIÓN FORZADA
Es una técnica que permite la expectoración. Se produce mediante la espiración con la boca abierta, que permite mantener abierta la glotis.

TOS EFICAZ
Gracias a la tos podemos limpiar las vías aéreas, muy necesario en este tipo de casos.

Vemos a un hombre toser
Hombre tosiendo

Se produce gracias a la espiración forzada, mediante la que se incrementa la presión intratorácica por contracción abdominal.
Como decíamos en la otra entrada, hay que agarrarse las zonas dañadas en momentos de tos o de estornudos.

TRANSFERENCIAS
Es importante la actividad cardíaca durante las primeras semanas, siempre con mucho cuidado. Evitamos todas las actividades que incluyan la glotis cerrada.
Al realizar esfuerzos que aumenten la presión del abdomen, hay que indicarle que suele aire por la boca. A la vez, es muy importante que se abrace a sí mismo agarrando las costillas, para prevenir la expansión exagerada del tórax y evitar dolor.

EJERCICIOS ACTIVOS
Debido al cierto grado de inmovilización que debe guardar un paciente de este tipo, los músculos se debilitan y pueden aparecer problemas y complicaciones circulatorias.
Vemos una mano abierta, otra medio cerrada y la última cerrada del todo
Ejercicios fisioterapéuticos de mano

Para evitarlo, se recomienda abrir y cerrar las manos varias veces al día o flexionando y extendiendo los tobillos. De esta forma se ve favorecido el retorno venoso, evitando trombosis o cierto tipo de edemas.

sábado, 14 de noviembre de 2015

ESPOLÓN CALCÁNEO

Se trata del crecimiento óseo en el talón, en la zona del hueso calcáneo. Aparecen debido a la presión que genera sobreesfuerzo por el uso de zapatos no adecuados. Dependiendo del caso, puede ser doloroso o no.

Distinguimos dos tipos:


  • En la zona posterior inferior
Este recibe el nombre de espolón calcáneo plantar, situado debajo del talón.
Muy frecuente y doloroso.


Observamos en la zona del talón el espolón calcáneo
Espolón calcáneo


Tiene forma de pincho que apunta hacia los dedos. Puede deberse a la sobrecarga o al estrés.
El dolor suele ser punzante. Se podrá llevar una vida normal dependiendo del grado de sobreesfuerzo al que se haya sometido al pie.


  • En la zona posterior superior
Se llama deformidad de Haglund, en el punto de inserción del talón de Aquiles.

Poco frecuente.
A diferencia del anterior, no tiene por que ser molesto, ya que se trata de un crecimiento congénito en forma de protuberancia ósea. Puede resultar doloroso cuando las personas que poseen esto no lo corrigen, agravando el problema.
Esta patología suele aparecer asociada a bursitis o a la inflamación del tendón de Aquiles.
El dolor suele ser opresivo cuando palpamos el talón de Aquiles y también después de realizar esfuerzos. La piel puede presentar un aspecto rojizo.


ROTURA DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR

A los deportistas les ocurren lesiones en una variedad de partes del cuerpo asombrosa. Sin embargo, hay articulaciones sobretodo más propensas a llevarse la palma. Éstas son el hombro y la rodilla y de esta última trata el artículo de hoy.

Concretamente, hablaremos de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla. 

Este ligamento lo encontramos en el interior de la rodilla y su función es unir el fémur con la tibia. De esta forma, impide que la tibia se "escape" hacia delante y que rote demasiado con respecto al fémur. Haciendo esto, estabiliza toda la articulación de la rodilla.

¿Cuándo se rompe?

Normalmente este ligamento necesita un traumatismo brusco para romperse del todo. Sin embargo, es más frecuente de lo que debería. En los futbolistas es muy común que ocurra cuando un adversario realiza a otro jugador una entrada demasiado fuerte, dobla la pierna y tira de la tibia lo que hace que fracture el LCA. 

Otro caso frecuente es la caída vertical excesivamente fuerte, como en el aterrizaje de un gimnasta. Aquí ocurre lo mismo, la tibia tira hacia delante demasiado y rompe el ligamento.

También puede ser por la torsión excesiva del tronco y del muslo con respecto a la rodilla, es decir, cuando dejamos los pies "anclados" en el suelo y giramos el resto del cuerpo. Esto es menos frecuente ya que en pocos deportes se realiza este movimiento de forma tan exagerada como para que ocurra la lesión.

En el momento de la fractura, se puede llegar a oír un chasquido importante. Irá seguido de una inflamación bastante grande y acompañado de un dolor muy intenso. Evidentemente la rodilla se desestabilizará con lo que será imposible doblar la pierna por ahí de forma efectiva.

¿Cómo se trata?

Lo ideal sería un tratamiento quirúrgico. Esto es porque obtendremos mejores resultados y la posibilidad de seguir haciendo deporte de forma intensa sin tener consecuencias dañinas para la rodilla. Entonces, en personas jóvenes con intención de seguir entrenando, la mejor decisión es operar.

Esta cirugía consiste en coger tendones auxiliares de los músculos que rodean la articulación y hacer una plastia, es decir, fabricar de cero un nuevo "ligamento" que tenga la misma función que el LCA. 

Después de la operación tendremos que realizar ejercicios de rehabilitación para fortalecer los músculos e ir recuperando poco a poco la movilidad de la articulación, ya que es una de las más importantes del cuerpo por el peso que soporta y el esfuerzo que hace al caminar.

Resonancia de una fractura de LCA
En caso de no operar, hay que hacer una rehabilitación muy trabajada para fortalecer bien la rodilla. Además, no es aconsejable hacer deportes en los que se use la rodilla con regularidad, ya que al no tener este ligamento, la rodilla se encuentra más inestable y la tibia y el fémur se mueven más. Esto tiene como consecuencia el desgaste de los cartílagos y de los tendones, con lo que puede aparecer una artrosis precoz.










FRACTURA DE HÚMERO

Generalidades

El húmero es el hueso que se ubica justamente en el brazo, articulándose con los huesos del antebrazo, el cúbito y el radio; y con la escápula.

Las fracturas de húmero pueden ocurrir a cualquier edad, siendo mucho más comunes en personas ancianas. Las fracturas de este hueso que ocurren en personas jóvenes suelen deberse a traumatismos graves.


Según la zona donde se haya producido la fractura, existen 2 formas de llevar a cabo el tratamiento:

  • Fracturas desplazadas del cuello anatómico: el tratamiento se llevará a cabo mediante el uso de un cabestrillo durante el período aproximado de unas 6 semanas.
  • Fracturas desplazadas del cuello quirúrgico: estas fracturas son más complicadas, debido que hay que acudir a la cirugía cuando ocurren. En este tipo de fracturas pueden producirse incluso lesiones neurovasculares. Dependiendo de lo graves que sean las fracturas de este grupo bastará con alinearlas o, si con esto no es suficiente, habrá que ayudarse de tornillos o placas metálicas.

viernes, 13 de noviembre de 2015

FRACTURA DE CALCÁNEO

Lo primero, conocer qué hueso es. El calcáneo es el hueso que forma el talón del pie, por lo tanto, el que soporta el peso de todo el cuerpo, sobretodo al andar y al correr.

Es frecuente que se fracture en caídas verticales muy fuertes, por tanto, en deportistas cuya práctica tienen que ver con aterrizajes potentes, como el salto de longitud, o cualquier ejercicio de gimnasia.

Éstas fracturas se dividen en tres grados, dependiendo de lo hundido que se encuentre el talón y siendo el tercero el de mayor gravedad. En éste, el astrágalo (el otro hueso importante del pie), se hunde y llega a penetrar en el calcáneo. Cuando esto ocurre, desaparece la curva típica que forma una bóveda en la planta del pie o lo que comunmente conocemos como puente. Este tipo de fractura es muy poco frecuente y sólo se produce ante una caída extremadamente fuerte.

¿Qué síntomas tiene?

Como todas las fracturas, conllevará un dolor muy intenso, en este caso, en la zona del talón que puede llegar a irradiarse hasta el tobillo, por toda la planta del pie y hasta el empeine, siempre dependiendo del grado.

Además se va a producir la inflamación del talón, con un edema que puede extenderse también al tobillo, desapareciendo las líneas características que marcan esta articulación y el tendón de Aquiles con ellas.

Muy probablemente se va a producir un hematoma muy intenso que abarcará todo el pie.

Notaremos que el dolor se intensifica al mover el pie cuando activamos la articulación del tobillo, ya que hace que se mueva también la articulación subastragalina, que es en la que se unen el calcáneo y el astrágalo.

¿Cómo se trata?

Lo primero es entender que esta lesión no es un simple esguince, su tratamiento y rehabilitación van a requerir mucho tiempo y paciencia, ya que es un hueso con mucha función. Por eso, no debemos tomárnoslo a la ligera.

Hay varios tipos de tratamiento dependiendo evidentemente del grado de la lesión. Vamos a centrarnos en el tratamiento convencional para fracturas de primer y segundo grado, ya que son las más frecuentes. Las de tercer grado ya requieren intervención quirúrgica.

Lo que tenemos que hacer ante una fractura de calcáneo de poca gravedad (dentro de lo que cabe) es controlar la inflamación de los primeros días. Esto se consigue aplicando h

ielo, poniendo el pie en alto y poniendo un vendaje compresivo. El pie debe ser inmovilizado totalmente para que los huesos suelden bien.

Se pueden realizar drenajes linfáticos, electroterapia, hidroterapia, baños de contrastes...

Reposo absoluto durante algún tiempo y empezar la rehabilitación con ejercicios que no usen la articulación subastragalina, es decir, de extensión y flexión de los dedos de los pies, por ejemplo.

A partir del décimo día, si la rehabilitación ha sido buena y han disminuido los dolores, podemos comenzar a andar en muletas. Después de un mes, podemos empezar a apoyar el pie sin demasiada carga y al cabo de tres meses, empezar a realizar ejercicios más intensos hasta recuperar del todo la articulación.







jueves, 12 de noviembre de 2015

FRACTURA DE CLAVÍCULA

Lo primero, conocer qué hueso es este. La clavícula es un hueso largo, con forma de S itálica, que se une de un extremo con el esternón y del otro con el acromion de la escápula, una protuberancia.

Es decir, una de sus funciones es unir el brazo en su parte más alta con el tronco. Además de esto, protege vasos sanguíneos, el vértice de los pulmones y otras estructuras. Es por esto que hay que tener mucho cuidado con la fractura de este hueso, ya que sus astillas podrían dañar alguna de estas cosas y traer lesiones mayores. Por ejemplo, si se rompe un vaso podríamos desangrarnos.

La fractura de clavícula es muy frecuente en deportistas sobretodo por caídas o golpes. Suele ir con desplazamiento ya que es una zona en la que confluyen muchos músculos que tiran de este hueso y lo mueven.


¿Como sabemos que es una fractura de clavícula?

Los síntomas son claros: va a aparecer dolor muy intenso en la zona que puede irradiarse hasta el brazo, acompañado de hormigueo o adormecimiento del mismo; el hombro del lado de la fractura estará caído y hacia delante; se va a formar un bulto muy pronunciado hacia delante y el dolor va a intensificarse en gran medida cuando tocamos la zona, además de que será imposible levantar el miembro.


¿Qué hacer si me ocurre?

Si te encuentras ante una fractura de clavícula, lo primero es acudir a un médico, preferiblemente traumatólogo y realizar una resonancia para saber el estado de la fractura, movilización de huesos, tejidos dañados...etc.

Después se valorará la necesidad de un tratamiento convencional u ortopédico o quirúrgico.


En el tratamiento convencional, se empezará con la inmovilización total de la zona durante al menos 5 semanas, en las que se aplicará hielo para reducir la inflamación y el dolor en caso de que tengamos. Empezaremos rápido con la aplicación de calor y los masajes en el cuello, brazo y hombro sin tocar la zona de la clavícula. También debemos comenzar a realizar ejercicios de rehabilitación y de contracciones suaves de los músculos de los brazos, pero debemos evitar que incluyan la musculatura que rodea la clavícula para evitar que los músculos puedan moverla.

Cuando retiremos la inmovilización, se incluirán ejercicios de movilidad en las articulaciones próximas a la fractura, siempre progresivamente y sin llegar a sentir dolor.

Después de esto podremos volver a los entrenamientos sin problemas, ¡pero siempre con cuidadito!







ROTURA DE FIBRAS EN EL MANGUITO DE LOS ROTADORES


¿Por qué se produce?

Existen 2 tipos de rotura de fibras en el manguito de los rotadores

  • Rotura fibrilar aguda del manguito de los rotadores: se suele producir generalmente por un traumatismo, ya sea una caída o realizar un movimiento muy brusco para levantar un objeto, por ejemplo.
  • Rotura fibrilar crónica del manguito de los rotadores: ocurre poco a poco. Normalmente se suele deber a la realización de movimientos repetitivos. Esta puede originarse en el trabajo o bien realizando algún deporte. La rotura crónica provoca cuadros de inflamación y dolor en el hombro.

SÍNTOMAS

Como en todas las roturas de fibras que ya vimos, los síntomas generales de éstas son el dolor agudo en la zona lesionada que se puede extender al resto del brazo, debilidad en el hombro y pérdida de parte del movimiento en el mismo.
Cuando la lesión es mucho más grave que una pequeña rotura de fibras común, el individuo afectado no puede mover el hombro ni siquiera para realizar actividades comunes de la vida diaria como por ejemplo levantar el brazo para coger un vaso de la alacena.








miércoles, 11 de noviembre de 2015

OSTEOPOROSIS

¿Qué es esto?

La osteoporosis es una enfermedad que afecta al hueso y que consiste en que se degrada. Perdemos cantidad de tejido óseo debido a una disminución de las proteínas que forman su estructura y de las sales minerales de calcio que lo forman.

Esto provoca que el hueso se vuelva mucho más frágil y menos resistente, con lo que un traumatismo un poco fuerte o una caída puede desencadenar una fractura con mucha facilidad.

La densidad de los huesos se mide con una densitometría ósea. Pero también podemos saber si un hueso está osteoporótico al observarlo en una radiografía, en la que se verá mucho más transparente de lo normal, debido a que falta tejido en el interior del mismo.


Los síntomas que presenta esta enfermedad son, entre otros, dolor, incapacidad de movilizar correctamente algunas articulaciones o partes del cuerpo, algún hueso con deformidad y la fragilidad de la que  hablábamos antes, con posible fractura ante traumatismo o caída.

La osteoporosis puede afectar a cualquier persona y sus causas son muy diversas. Entre ellas destacamos el déficit de algún mineral como es el calcio, bien sea por alguna patología o por una dieta desequilibrada. La inmovilización de un hueso, desajustes metabólicos, enfermedades del aparato digestivo o una mala reacción a determinados medicamentos también pueden ser causa de esta enfermedad. Además, también podemos padecerla de forma congénita y que se desarrolle al cabo de los años.

Un importante factor de riesgo es el sexo. La osteoporosis afecta en mayor medida a mujeres que a hombres. Es, sobretodo, a mujeres mayores que ya han pasado por la menopausia o mujeres con ausencias de menstruación, en las que dejan de producirse estrógenos.

A pesar de esto, los hombres también la sufren, ya que el tabaquismo, alcoholismo, vida sedentaria y una dieta baja en calcio y vitamina D también son importantes factores de riesgo en relación con esta patología.


A partir de los 30-35 años empezamos a perder masa ósea porque el organismo ya no regenera este tejido como hacía antes. Esto se conoce como osteopenia, la primera fase de la osteoporosis que poco a poco irá evolucionando. Normalmente aparece a partir de los 65 años, por lo que si a alguien le aparece antes, se considera pronto.






Para evitarla, hay que cuidarse. Las pautas de vida saludable que seguramente todos estamos cansados de escuchar: hay que hacer ejercicio físico de forma regular, tomar una dieta equilibrada y especialmente rica en vitamina D y calcio en este caso, hidratarse, evitar consumo de alcohol y tabaco...etc.









ROTURA DE FIBRAS ISQUIOTIBIALES


La rotura fibrilar de isquiotibiales posiblemente sea la rotura de fibras más común en el ámbito del deporte

Según el lugar del músculo donde se produzca la ruptura, la lesión será más severa o más leve.

Esta lesión se puede producir por una mala coordinación cuando se está llevando a cabo un sprint, por una caída o por un movimiento brusco. Así que, teniendo en cuenta esto, podemos decir que es una lesión muy frecuente en atletismo, fútbol y levantamiento de pesas (3 deportes muy populares).

¿Cuáles son las causas más frecuentes de esto?

  • Como en casi todas las lesiones, un calentamiento inadecuado es un factor de riesgo muy importante.
  • Realizar los ejercicios de una forma incorrecta.
  • Fatiga.
  • Falta de flexibilidad. Esto se evitaría realizando periódicamente ejercicios que favorezcan la flexibilidad y la elasticidad de los músculos.
  • Problemas con el nervio ciático.
  • No hacer ejercicios progresivos después de sufrir una lesión. (Para volver a hacer deporte después de haber sufrido una lesión hay que ir de menos a más siempre, sino corres el riesgo de volver a lesionarte).

martes, 10 de noviembre de 2015

ESGUINCE DE MUÑECA


Desgraciadamente, es muy sencillo sufrir un esguince en una muñeca. Simplemente apoyándonos con la mano de forma incorrecta cuando tenemos una caída puede hacer que esguincemos una muñeca.

En cuanto a la práctica de deportes, por ejemplo es muy fácil sufrir un esguince de muñeca cuando estás practicando patinaje. Esto es debido a que las caídas son muy frecuentes.


¿Por qué se produce?

De forma más técnica, el esguince de muñeca se produce por el estiramiento excesivo de la muñeca, entonces los ligamentos que la sostienen y le dan estabilidad se rompen. No es una lesión demasiado grave, pero es importante curarla extremadamente bien, ya que sino lo hacemos se puede volver crónica y darnos muchos problemas en el futuro.



lunes, 9 de noviembre de 2015

TRAUMATISMOS DE LA MANO

En el mundo del deporte, ninguna parte de nuestro cuerpo está exenta de sufrir daños, sin necesidad de que haya estricto contacto entre participantes. Hasta un corredor puede hacerse daño en un hombro por una mala caída, por ejemplo.

Por ello, vamos a hablar sobre cómo se tratan los posibles traumatismos en la mano, ya que es una parte que tiende a sufrir siempre alguna lesión, ya sea por golpear algo, caída, esguince, luxación...

Sin embargo, en esta entrada veremos como se tratan los traumatismos más simples y comunes, a pesar de que puedan traer consigo una lesión mayor que requerirá un tratamiento más específico.

¿Qué hacer?

Cuando nos encontramos ante un traumatismo en una mano, lo primero es valorar la extensión de la propia lesión y ver a qué otras estructuras afecta, posibles huesos, articulaciones, tejidos blandos (como músculos, ligamentos o tendones) etc.

Lo más seguro es que se produzca edema así que lo siguiente es prestarle especial atención a esto e intentar solventarlo. También debemos observar si hay herida, es decir, rotura de la piel, caso en el que buscaríamos limpiar, desinfectar y cubrir la zona para evitar su contaminación. Además, hay que mantener la movilidad de todas las articulaciones si ninguna ha sufrido daños. 

Inmovilizaremos la mano durante 48 horas para guardar el reposo exigido y durante este tiempo, aplicaremos hielo 4 veces al día durante 15 minutos. La mano deberá tener compresión con un apósito en la zona del traumatismo y no olvidemos elevarla por encima del hombro para tener el edema totalmente controlado. Mientras, realizaremos ejercicios de movimiento activo para las articulaciones que no se vean comprometidas (dedos, muñeca, codo u hombro).

Una vez pasadas estas 48 horas, podemos empezar a aplicar calor en la mano en forma de parafina, o simplemente con baños de agua caliente y sal para que consiga un efecto sedante y reducir de esta forma el dolor. Esto también puede solucionarse con hielo encima del edema, si aún persiste, sabemos que tiene efecto analgésico.

Otra opción es hacer baños de contraste, poniendo dos cubos de agua, una fría con hielo y otra muy caliente. Sumergimos la mano 2 minutos en cada cubo y acabamos siempre en agua fría. Empezar a mover la mano mientras la tenemos sumergida.

Después procederemos con los masajes para favorecer la circulación de la mano. También se pueden emplear otro tipo de terapias alternativas como electroterapia (con corrientes), acupuntura, ultrasonido...pero estas sólo si se considera necesario.


Comenzaremos a movilizar la mano, con ejercicios primero generales y progresivamente volviéndolos más específicos. No debemos forzar hasta que duela solo por acelerar el proceso, ya que puede irritar la zona. Si al acabar hay dolor, aplicamos hielo para analgesia.















INESTABILIDAD DEL HOMBRO

La articulación del hombro está estabilizada por mecanismos activos y por mecanismos pasivos. 

Los mecanismos activos serían los músculos que lo componen (el manguito de los rotadores y también parte del bíceps) y los mecanismos pasivos serían todo lo relacionado con las articulaciones, el cartílago, los ligamentos, las cápsulas y también los huesos.

La inestabilidad del hombro se traduce como la incapacidad de mantener la cabeza del húmero en la cavidad glenoidea.

Si falla alguno de los mecanismos activos o alguno de los mecanismos pasivos se produce una inestabilidad en el hombro.






Síntomas de la inestabilidad del hombro

  • Imposibilidad de mover el brazo (cuando el hombro se sale)
  • Sensación de que el hombro se sale
  • Dolor

domingo, 8 de noviembre de 2015

SÍNDROME DEL TÚNEL TARSIANO

¿Qué es?

Todos hemos oído alguna vez hablar del síndrome del túnel carpiano, ese dolor intenso que le sale a mucha gente en la muñeca. Bien, pues vamos a hablar de lo mismo, pero en lugar de la muñeca, en el tobillo, que es mucho menos frecuente.

Para ubicarnos, hay que saber que en el tobillo tenemos una especie de "desfiladero" por dentro, que está recubierto por ligamentos y que pasa por detrás de el maléolo, una estructura ósea. Por este desfiladero transcurre un nervio, que al irritarse, produce dolor y esto es, ni más ni menos, lo que se conoce como el síndrome del túnel tarsiano.


¿Por qué ocurre?

Los motivos que lo desencadenan pueden ser varios, pero el problema principal es que en este desfiladero hay un espacio limitado. Cuando alguna estructura de los alrededores crece o se mueve y provoca que este espacio se reduzca, se comprimirá el nervio y será cuando se produzca la irritación.


Las causas de que esto suceda pueden ser muchas, sin embargo destacamos:

-Traumáticas: por algún golpe, esguince, luxación...

-Estáticas: por tener pies planos o pie valgo

-Inflamatorias: por tener una artritis reumatoide o algo similar.

-Espontáneas: sin motivo aparente, el nervio se irrita.


¿Cuáles son los síntomas?

El dolor comenzará en una parte de la planta del pie y llegará a la cara inferior de los dedos de los pies. 

Si el síndrome avanza sin que lo tratemos, se puede llegar a perder fuerza en la musculatura que nos permite la flexión del tobillo o la que nos permite la separación de los dedos de los pies.


¿Cuál es el tratamiento?

Similar a muchas otras lesiones deportivas. Empezaríamos, si lo cogemos a tiempo, con un tratamiento que consistiría en intentar disminuir el dolor, con hielo y masajes y hacer ejercicios que fortalezcan la zona o estiramientos oportunos para que el desfiladero vuelva a tener espacio en el caso de que el motivo fuera ese.


En caso de que sea necesario modificar la pisada, debemos conocer los ejercicios que mejor nos vienen para eso y si no es suficiente, consultar a un podólogo la posible necesidad de utilizar plantillas.

Esto también puede tratarse con electroterapia, yodo, masajes, ultrasonidos...para fortalecer los músculos y que estos no se atrofien.

Como las causas pueden ser tantas, el reposo dependerá de si influye en la sobrecarga de un músculo...etc.



En caso de que avance, deberá recurrirse a la inyección de corticoides o incluso a una cirugía en la que evidentemente, después se procedería con la rehabilitación oportuna para volver a recuperar toda la función de la articulación.

TENDINITIS TENSOR DE LA FASCIA LATA

El Síndrome de la Banda o Cintilla Iliotibial corresponde a una inflamación del tendón, del músculo tensor de la fascia lata,el cual se produce a causa de una fricción de la banda iliotibial  al rozar sobre el cóndilo externo de la rodilla durante los movimientos de flexión y extensión,es lo que se conoce como síndrome del "limpiaparabrisas".




La banda iliotibial, es una banda gruesa del tejido fibroso que se extiende desde la pelvis, cubriendo la articulación dela cadera por la parte externa de la pierna, hasta insertarse en la tibia.
Esta lesión es una de las principales causantes de dolor lateral de rodilla en corredores y ciclistas, afectando sobre todo a jóvenes y deportistas (principalmente corredores).

ROTURA DE FIBRAS EN EL GEMELO


La rotura de fibras en el gemelo, también llamada "la pedrada" es una de las afecciones más comunes entre los corredores.

El individuo siente como un pinchazo agudo en la zona del gemelo, y lo que puede ocurrir es que vaya desde una contractura hasta una rotura de diferentes grados. Tampoco se puede mover correctamente y este pinchazo que siente aumenta notablemente cuando se está realizando una actividad tan simple como andar. Es posible también que aparezca un hematoma en la zona de la lesión.



¿Qué provoca la rotura de fibras en el gemelo?

  • El gemelo es un músculo propenso a la rotura de fibras, por eso si realizamos un movimiento muy brusco puede ocurrir esto.
  • Fatiga muscular: si hacemos ejercicio excesivo o si no descansamos lo suficiente el músculo se puede fatigar y puede llegar a provocar una rotura de fibras. Por esto debemos descansar el tiempo adecuado y realizar actividades físicas que estén a nuestro nivel.
  • Pérdida de líquidos y sales: Para que esto no ocurra debemos hidratarnos correcta y abundantemente. 
  • Una flexibilidad escasa y poca tolerancia al ejercicio. Esto se puede solucionar realizando estiramientos.
  • Un calentamiento inadecuado.
  • Un calzado inadecuado.
  • Realizar el ejercicio sobre una superficie irregular.
  • Lesión anterior mal curada.

sábado, 7 de noviembre de 2015

REHABILITACIÓN Y RECUPERACIÓN EN LA DISTONÍA MUSCULAR

En entradas anteriores de este blog hablamos sobre la distonía muscular (pincha aqui para acceder a esa información). A continuación hablaremos de la importancia de la rehabilitación y recuperación en la distonía muscular. ¡Pon mucha atención!
En la imagen podemos observar una sesión de rehabilitación de un niño que padece distonía muscular.

La fisioterapia tiene un papel muy importante en la rehabilitación de estas personas. El fisioterapeuta va a ser el principal involucrado con los pacientes distónicos y también quien dirige el tratamiento contra el dolor, así como a proporcionar consejos posturales y los ejercicios más beneficioses que deben realizar dichos pacientes.

viernes, 6 de noviembre de 2015

ESGUINCE DE TOBILLO

Un esguince se produce cuando se lesiona un ligamento, acompañado de un daño en consecuencia a un movimiento forzado o brusco de una articulación determinada, en la que el ligamento se estira más de lo que puede soportar. 
En el caso de este post, vamos a referirnos a todo esto pero en el tobillo. El más común es el de Ligamento Lateral Externo.

Radiografía que muestra esguince de tobillo



Tipos de esguince
Dependiendo de la gravedad, diferenciamos:


  • Esguince de grado I
Se producen roturas leves de fibras.
Puede acompañarse de algo de dolor e inflamación, pero la recuperación es de un par de días.

  • Esguince de grado II
Se produce un mayor estiramiento que puede provocar la rotura de algún fascículo de un ligamento. E n casos avanzados, puede comprometer también a la cápsula.
Aparece dolor, inflamación y hematoma. Se recupera a las 4 semanas aproximadamente.

  • Esguince de grado IV
El ligamento está prácticamente roto. En ocasiones, también se incluye en este grupo que el ligamento esté totalmente roto.
Existe mucho dolor, inflamación, hematoma y amplia laxitud en toda la articulación.
Es necesaria la inmovilización y se recupera a las 7 semanas aproximadamente.


jueves, 5 de noviembre de 2015

TENDINITIS

¿Qué es?

Una lesión tan común como un resfriado. Se trata de la inflamación (-itis) de un tendón. No se debe confundir con la "tendinosis" que se debe a una degradación de estas estructuras. Para los que no os gustaba estudiar biología, un tendón es un tejido que une un músculo al hueso. 


¿Por qué ocurre?

La tendinitis puede estar causada por diversos motivos pero en la mayoría de los casos se debe a un sobreesfuerzo intenso y prolongado del tendón

Puede sucederle a cualquier tendón que tengamos en el cuerpo, pero evidentemente dependiendo del tipo de deporte que hagamos tendremos más posibilidades de padecerla en uno u otro sitio. Por ejemplo, un corredor tiene más posibilidades de tenerla en las piernas y un piragüista, en los brazos.

Los síntomas son los de cualquier inflamación, dolor y sensibilidad, sin embargo, al unirse dos estructuras (músculo y hueso) el dolor puede irradiarse hasta ellas y llegar a ser muy intenso. Es normal que por las mañanas, o cuando llevamos un tiempo sin mover la articulación en la que sucede, duela más. El dolor se acentúa al estirarlo, cuando se contraen los músculos.

Vamos a hablar de las tendinitis que encontramos en las piernas, ya que el fútbol es, en este país, el deporte más practicado y por tanto las tendinitis que más se sufren son en el tren inferior, concretamente en los tendones rotuliano y aquíleo.

-La tendinitis rotuliana, también llamada "rodilla del saltador". Esta se produce por acciones repetidas de frenado y el dolor se intensifica al subir o bajar escaleras, correr y, sobretodo, saltar. El lugar es justo debajo de la rótula.


-La tendinitis aquílea o tendinitis del tendón de Aquiles. Puede surgir por distintos motivos, pero el principal es el hecho de correr. El dolor aparece por detrás del tobillo y puede extenderse hasta el talón, intensificándose al ponerse de puntillas. Hay que tratar con especial cuidado este tendón, ya que podría llegar a romperse. Si quieres leer más acerca de la rotura del tendón de Aquiles, pincha aquí.)


¿Cómo se trata esta lesión?

Lo que intentaremos es disminuir el dolor y la inflamación. Por tanto, debemos guardar reposo absoluto unos días y evitar realizar los ejercicios que desencadenaron la lesión durante al menos, dos semanas (esto ya dependerá del grado de la lesión).

Además, la aplicación de hielo los primeros días resultará beneficiosa en este caso, si quieres que te expliquemos el por qué, pincha aquí.

Debemos empezar cuanto antes con ejercicios de rehabilitación, siempre progresiva y que no duela. El dolor nos avisa de que no se puede pasar de ahí. Iremos subiendo la intensidad hasta que deje de doler, entonces procederemos a retomar la práctica inicial que causó la tendinitis.