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domingo, 15 de noviembre de 2015

FRACTURA DE LA TIBIA

Este tipo de fracturas suelen sufrirlas personas que han tenido un traumatismo grave, como por ejemplo un accidente de coche. O también, por ejemplo, un deportista que sufrió un golpe directamente sobre el hueso.

Este tipo de fractura es muy común en fútbol.


¿Cuáles son sus síntomas?


  • Dolor en la zona.
  • Imposibilidad de apoyar la pierna.
  • Deformidad de la zona.
Si la fractura de la tibia no es completa (es decir, una fractura parcial) hay síntomas que no se pueden apreciar a simple vista, como por ejemplo la deformidad de la zona.

Como cualquier otra fractura, se puede diagnosticar fácil y rápidamente mediante una radiografía de la zona.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

ELONGACIÓN MUSCULAR

¿De qué se trata la elongación muscular?

Es lo que ocurre cuando la flexibilidad de nuestros músculos no es la suficiente para soportar un movimiento que realizamos. 

Aparecen unas micro-roturas en el músculo dañado pero no llega a haber desgarro. Es el primer signo de una distensión muscular.

Cuando sufrimos una elongación muscular no sentimos dolor cuando estamos en reposo, sino que el dolor se comienza a sentir cada vez que intentamos realizar alguna actividad en la que se tenga que usar ese músculo dañado. Por ejemplo, si sufrimos una elongación muscular en un gemelo, sentiremos molestias al andar pero no al realizar algún ejercicio en el que únicamente se utilice la espalda.

Dependiendo de la gravedad de la elongación muscular que hayamos sufrido el tiempo de recuperación y curación varía, pero normalmente este tiempo oscila entre 5 y 15 días. Normalmente no aparece hematoma después de sufrir la lesión y el dolor que se siente es parecido a un pinchazo.

viernes, 30 de octubre de 2015

VENDAJES FUNCIONALES

¿Qué son?

Suponen la inmovilización parcial de una parte lesionada. Se diferencian de las inmovilizaciones totales en que conllevan menos riesgos y además nos permite una movilización menor, pero aún así existente, de la zona. Las inmovilizaciones totales se usan cuando la lesión es grave y este tipo de vendaje es totalmente necesario, pero puede llevar consigo varias complicaciones, como por ejemplo lesiones en la piel, formación de trombos, rigidez...

Los vendajes funcionales se utilizan sobre todo en lesiones de ligamentos, tendones y músculos, que no supongan una gravedad demasiado alta. También podemos utilizar un vendaje funcional después de haber utilizado un vendaje total (en el caso de una lesión más grave, como se explica anteriormente). Esto se hace para ir recuperando poco a poco el movimiento y se colocaría hasta la completa regeneración de los tejidos dañados.

Existen 2 tipos de vendajes funcionales según sus objetivos:


  • Vendajes funcionales terapéuticos: favorecen el proceso de cicatrización, protegen ante traumatismos, refuerzan los tejidos lesionados. 
  • Vendajes funcionales de prevención: se utilizan cuando existen lesiones crónicas que pueden llegar a empeorar si se realizan movimientos demasiado extremos. Así, colocando un vendaje funcional preventivo, podemos limitar los movimientos para no llegar a ese punto. Aún así, este tipo de vendaje debe permitir poder moverse de forma normal (el funcional terapéutico ofrece una movilidad mucho más reducida).

Es muy importante que pongamos atención a la forma en la que colocamos los vendajes, ya que si lo hacemos de forma correcta la lesión, en vez de mejorar, podría agravarse y producir el efecto contrario a lo que queremos conseguir. Evitar que esté demasiado apretado o que exista alguna arruga, o el material que utilizamos para vendar, son factores muy importantes que debemos tener en cuenta.


¿Hay alguna contraindicación en el uso de vendajes funcionales?

Por ejemplo, debemos asegurarnos de que la persona a la que se le va a realizar el vendaje no tiene alergia al material que se va a utilizar, que no tiene problemas de circulación ni varices, que no existe fractura alguna o alguna quemadura grave... Esto es muy importante porque si el paciente sufre algo de esto y se le coloca el vendaje igualmente la lesión se puede agravar notablemente.

viernes, 23 de octubre de 2015

VOLVER A ENTRENAR TRAS UNA LESIÓN

¿Qué debemos hacer?

Cuando sufrimos una lesión, debemos tener paciencia y reposar el tiempo que haga falta hasta que el dolor haya desaparecido y estemos recuperados del todo para poder volver a entrenar. 

Una vez que ha pasado este tiempo y queremos retomar la práctica de ejercicio es muy recomendable seguir unas pautas para evitar la reaparición de la lesión o la aparición de otras similares que nos impidan realizar esa actividad física por otro período de tiempo o incluso de forma permanente. 

Tenemos que tener en cuenta que a lo mejor la lesión de la que nos acabamos de recuperar apareció porque realizábamos el ejercicio de forma incorrecta o bien no es el adecuado para nosotros. Si esto es así, debemos corregir la forma en la que lo llevamos a cabo para evitar una posible lesión debida a esto.